La ética vinculada a la Lactancia Materna

Los beneficios de la lactancia materna son ampliamente conocidos y difundidos por todas las organizaciones internacionales vinculadas a la salud. Estos son múltiples para el bebé, fortaleciendo su sistema inmune y digestivo, así como brindando todos los aportes nutricionales necesarios para el correcto desarrollo. Asimismo, cada día se descubren nuevas implicancias para la mujer, previniendo distintos tipos de cáncer, entre otros. 

Fuente: Google images

Sin embargo, en el presente año la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef y Red Internacional de Grupos pro Alimentación Infantil (Ibfan) presentaron un informe en donde reclaman mayores medidas de protección para la lactancia materna. Alegan que las leyes nacionales en pos de proteger y fomentar la misma resultan inadecuadas en muchos de los países miembros. Dentro del informe se hace especial hincapié en la importancia de respetar el Código Internacional de Comercialización de sucedáneos de lactancia materna.

Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna
El mismo fue aprobado en Mayo de 1981 y tiene como fin regular la comercialización inadecuada de los sucedáneos de leche materna, los biberones y las tetinas. Asimismo, procura regular el buen uso de estos sucedáneos cuando son necesarios. 
¿Qué establece el código?

  • Prohíbe todas las formas de promoción de sucedáneos de la leche materna, incluida la publicidad, la entrega de regalos a los trabajadores de salud y la distribución de muestras gratuitas. 
  • Establece que las etiquetas de las leches de fórmula no pueden ser engañosas, dando a entender ventajas nutricionales o de salud en texto ni en sus imágenes. 
  • Asimismo, las instrucciones de uso deben estar en un lenguaje claro, accesible a toda la población y deben incluir mensajes claros que promuevan las ventajas de la leche materna por sobre los sucedáneos.

Respecto a Uruguay, este último informe menciona que nuestro país tiene varias leyes que cumplen con el código. No obstante, resalta ciertas ausencias en lo que refiere al uso de biberones, tetinas y chupetes, así como otros productos relacionados con la lactancia. 

Es frecuente encontrar en farmacias, supermercados, incluso en revistas avisos de distintas marcas de biberones o artículos de lactancia. Asimismo, en los últimos congresos de pediatría y enfermería pediátrica se han visto patrocinadores que representan marcas de leches de sucedáneos. Estas actividades violan el Código mencionado.
Fuente: http://www.asociacionsina.org/2009/09/25/por-que-darles-leche-de-vaca-a-nuestros-bebes-si-no-son-terneros/


Respecto a las mujeres, más allá de que no reciben muestras gratuitas de leches artificiales, como sí sucede en otros países, es frecuente que les ofrezcan en charlas para padres, o en los bolsos maternales distintas marcas de biberones y chupetes. 

Muchos profesionales de la salud discuten si estas actividades realmente tienen incidencia en la lactancia materna. La realidad es que más allá de los puntos a favor o en contra y de las opiniones personales, el Código es claro en este aspecto y lo prohíbe. Como país miembro que aprobó el Código, deberíamos respetarlo.

¿Por qué es importante el código?
Tengamos en cuenta que esta reglamentación fue establecida recién en el año 1981. Es decir que anteriormente todo lo que refería a alimentos para bebés así como los utensilios que se utilizaban no estaban regulados. Las empresas podían fabricar cualquier tipo de alimento sin ningún control, así como podían distribuirlas y promocionarlas con total libertad. Esta realidad implicó miles de casos de desnutrición con sus consecuencias en el desarrollo, así como otras enfermedades, llegando incluso a muertes.

Según datos de la OMS, la industria de sustitutos de leche materna registra casi 45.000 millones de dólares de ventas anuales en el mundo. Y proyecta que esta aumente a 70.000 millones de dólares en 2019. ¡Sin dudas que es un buen negocio! Como profesionales de la salud necesitamos ser conscientes que para estas empresas, su “competencia”, son las mismas mujeres, es la leche materna. Es nuestro deber protegerlas y apoyarlas en su maternidad. 

Según  los últimos estudios, se estima que la lactancia materna tiene el potencial de salvar anualmente, la vida de 820.000 niños menores de 5 años y 20.000 mujeres. Desde un punto de vista económico, podría aportar cerca de 300.000 millones de dólares a la economía mundial, con niños más sanos y adultos más productivos. En esta lógica, se reducirían los costos tanto de las familias como de los sistemas de salud en lo que refiere a cuidados en la salud de los niños que se ven protegidos por la leche materna, no sólo siendo bebés, sino durante toda su vida.

Cada profesional de la salud ve interpelada su ética al trabajar en lactancia materna y convivir con la realidad del mercado. Ser reflexivos al respecto y tomar consciencia de su importancia, sin duda será el camino para garantizar buenas prácticas de atención a la mujer y su bebé lactante. Este informe de la OMS, Unicef e Ibfan es una invitación a preguntarnos nuestro nivel de conocimiento del Código Internacional de Lactancia Materna, y es una invitación a reflexionar las normativas presentes y que tanto son respetadas, no sólo a niveles institucionales, sino personales.

Lic. Claudia López Rodríguez, IBCLC
Coordinadora académica del Instituto Uruguayo de Lactancia Materna
www.iulam.org.uy

El Código Internacional de Sucedáneos de Lactancia Materna está disponible en http://www.who.int/nutrition/publications/infantfeeding/9241541601/es/
El Informe mencionado en el presente artículo está disponible en http://www.who.int/nutrition/publications/infantfeeding/code_report2016/es/

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