¿Y si no puedo dar la teta?

Fuente: Babycenter.com
Tengo que reconocerlo. Esta es una pregunta que he escuchado con frecuencia, y creo que no he sabido responderla adecuadamente.

En estos días tuve algunas entrevistas por Iulam, y lo que más me ha conmovido es como estos temas remueven la subjetividad de la periodista. Ellas tratan de ser imparciales, pero no hubo ni una sola que no haya terminado la conversación contándome de sus frustraciones en la lactancia. Y allí es cuando pienso: "No... la embarré". Durante minutos hablé sobre la importancia de esto y de aquello y pierdo de vista que mis palabras han sido como dardos en la sensibilidad de esta mujer que tenía frente mío... Cuánto lo siento.
Allí es cuando llega su pregunta... esperando que una "experta" les garantice que en su caso no se pudo, que hay veces que la lactancia no funciona, asegurarles que hicieron todo lo que pudieron... 

¿Qué pasa en estos casos? Cuando la mujer quiere, pone toda su voluntad, pero la lactancia no funciona. Y se encuentra con los carteles en las maternidades diciendo que es algo natural y todas las mujeres pueden. Y se encuentra con el médico que le dice que ofrezca el pecho a demanda. Y se encuentra con las miradas inquisitivas cuando ofrece el biberón a su bebé... "¿No le das teta?"

Entonces... ¿por qué no se puede? En palabras de los Doctores Lawrence (traducidas por quien escribe): 

"El fracaso en la lactancia es un reflejo del sistema y de la cultura más que de la persona"

Existen pocas razones físicas por las que una mujer no pueda dar de mamar, o sea que estas no explican los bajos niveles de lactancia exclusiva que hay en nuestras culturas. Hay otros elementos, miles de situaciones, vivencias, sentimientos que nos atraviesan permanentemente y definen ciertas circunstancias. Personalmente entiendo que la falta de apoyo y acompañamiento oportuno es una de las principales razones, pero sobre todas las cosas, la falta de confianza en que la mujer PUEDE. El mejor ejemplo de esto es la clásica receta de leche de complemento "por las dudas". "En la internación nos llevaban un biberón por las dudas". "Nosotros tenemos la lata ya comprada... por las dudas". ¿Por las dudas de qué? ¿De quién dudas?

"Por las dudas" sería bueno:

  • Un servicio de apoyo a la lactancia gratuito, 24 horas. 
  • La visita frecuente en la internación y domicilio de un asesor en lactancia.
  • Que todas las mamás tengan acceso a material confiable con dudas frecuentes, posiciones y resolución de dificultades comunes.
  • Licencia maternal y paternal extendida.


Evitar intervenciones innecesarias... evitar complicaciones... evitar, evitar... esa es la palabra.
Cuando esta "cascada" se desencadena puede ser muy difícil detenerla. Y allí es cuando llegamos al "yo no pude dar la teta". Sí... es cierto. A veces, en ciertas situaciones, bajo determinadas realidades, no se puede. Pero, ¿quién tiene que cambiar?... ¿la mujer?... ¿los mensajes sobre la lactancia?... Pues NO. Tenemos que poder transformar aquellas realidades que condicionan a la mujer y su función nutricia. Este cambio comienza en cada uno de nosotros, en apoyar y acompañar a las mujeres durante el puerperio, desde la empatía y el respeto. Será entonces que el desenlace dependa realmente de una decisión de la mujer, y no por condiciones del entorno.

Claudia López Rodríguez, IBCLC
Psicóloga

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